Síntomas de la tensión ocular por estrés

SÍNTOMAS DE LA TENSIÓN OCULAR POR ESTRÉS

¿Sabías que la visión borrosa, los temblores en los párpados, los dolores de cabeza y los ojos llorosos, o incluso secos, podrían estar ocasionados por el estrés? Otros problemas visuales relacionados con el estrés incluyen mareos, fatiga visual, sensibilidad a la luz, cuerpos flotantes y espasmos oculares. 

El estrés es la respuesta natural del cuerpo ante cualquier demanda de cambio que interfiera con su equilibrio normal. Tanto si la respuesta es física, mental emocional como si es visual, el estrés nos afecta a todos de un modo u otro. 

El estrés puede causar ansiedad, depresión, tensión elevada, problemas intestinales, migrañas y hasta cambios en la visión. 

El aspecto psicosomático de los síntomas del estrés no debe subestimarse. El que fuera profesor de Rehabilitación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, John Sarno, subraya que los primeros síntomas pueden dar pie a molestias crónicas, así como a otros tantos síntomas. 

John Sarno considera estos síntomas (incluidos los que afectan a la visión) como manifestaciones físicas de emociones reprimidas. La intención de dichos síntomas es mantener al paciente concentrado en los cambios del cuerpo y, por tanto, alejado de las emociones exteriores. 

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Cómo afecta el estrés a la visión

Cuando el cuerpo está estresado, las pupilas se dilatan para permitir mayor entrada de luz y así poder ver las amenazas que nos rodean más claramente. Sin embargo, unos altos niveles de adrenalina pueden causar demasiada presión en el ojo y, a su vez, desembocar en una visión borrosa

«Muchos pacientes no son conscientes del impacto del estrés sobre su salud y las funciones visuales —asegura Barbara Horn, presidenta de la Asociación Optométrica Norteamericana—. El impacto del estrés sobre la salud visual puede variar desde molestias leves a severas, y producir incluso pérdida de visión». 

El estrés puede causar temblores en los párpados (también conocidos como mioquimia orbicular). Estos temblores son el resultado de contracciones continuas del músculo orbicular que se suelen dar en solo un ojo, son benignas y temporales. También el estrés puede acarrear pérdida de visión; es más, no solo provoca nuevas condiciones, sino que puede empeorar patologías previas. 

Por ejemplo, un estudio publicado en 2018 en la revista EPMA concluye que el estrés continuado y los altos niveles de cortisol son factores de riesgo para el desarrollo y progresión del deterioro de la vista. Los investigadores analizaron cientos de estudios y ensayos clínicos y llegaron a la conclusión de que «mientras que un estrés psicológico continuado claramente repercute en la pérdida de visión, puede agravar bastante la situación». 

El profesor Bernhard Sabel, investigador y director del Instituto de Psicología Médica de la Universidad de Magdeburg, en Alemania, agrega que «el estrés continuado y los altos niveles de cortisol impactan tanto en el ojo como en el cerebro», puesto que se altera el flujo de la sangre que estos reciben.

El cortisol puede ser una de los mayores causantes de las enfermedades relacionadas con la visión, como el glaucoma, la neuropatía óptica, la retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad. 

Emociones y alteraciones visuales

El término pérdida de visión funcional o histérica se usa para describir cualquier pérdida visual que no puede explicarse por una patología o por anomalías estructurales. De hecho, esta pérdida de la visión ocurre sin que el paciente sea consciente de ello. Muchas veces ocurre por emociones reprimidas (como miedo o ira) que se transforman en una pérdida significativa de la visión. 

Estos pacientes se suelen quejar de visión borrosa aunque no necesiten gafas ni presenten ninguna patología previa. Asimismo, no manifiestan ningún problema de motilidad ocular pero sí una reducción de su capacidad visual, ya que su campo de visión se encuentra afectado y aparenta ser ֿ«tubular». 

Estas manifestaciones coinciden con la teoría de John Sarno que asegura que nuestra mente quiere centrarse en los problemas físicos en lugar de en las dificultades emocionales. 

Estrés: factor de riesgo para la vista

Si la mala noticia es que el estrés puede causar pérdida de visión, la buena es que reducir los niveles de estrés puede revertir la situación y restaurar la capacidad visual previa. 

Barbara Horn asegura que varios factores de la actual vida moderna provocan estrés visual, como trabajar largas jornadas, usar más tecnología digital o acercarse mucho a la pantalla. «A la vez que la tecnología avanza es difícil evitar la necesidad de usar los ojos más veces y durante más tiempo», asegura. 

El estrés puede provocar dolor en los ojos. La estenopatía o fatiga visual digital puede ocasionar que los músculos que rodean los ojos se tensen y produzcan dolores de cabeza. 

Afortunadamente, como ya hemos indicado, muchos problemas visuales relacionados con el estrés son temporales y se pueden evitar, sobre todo, cuando se afronta el problema principal que los ocasiona. 

Cómo aliviar el estrés 

Como el estrés convive con nosotros, aprender a reducir sus efectos en nuestro cuerpo, mente y ojos es fundamental. 

Algunos pasos básicos para reducirlo son sencillos y tienen un coste bajo o nulo: «Hacer ejercicio, dormir durante al menos ocho horas, ingerir una dieta sana, pasar más tiempo fuera de casa o la meditación son buenas maneras de aliviar el estrés», recomienda Barbara Horn.  

Si estas recomendaciones no funcionaran y los síntomas persisten, hay que visitar al óptico-optometrista inmediatamente, porque detectar y tratar los problemas a tiempo puede ayudarte a mantener una buena visión toda la vida. Ten en cuenta, además, que la terapia visual para la tensión ocular en adultos puede ser una gran solución.

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